miércoles, 8 de abril de 2015

Marlene Dumas, Sonia Delaunay, Agnes Martin y Barbara Hepworth




Los retratos de Marlene Dumas, de 61 años, parecen simples, sin embargo, son profundos. Un centenar largo de sus obras se exponen en Tate Modern de Londres hasta el 10 de mayo bajo el título 'La imagen como carga'. La sudafricana, residente en Holanda desde la década de 1970, presenta retratos que van desde la privilegiada y enjoyada princesa Diana hasta la superviviente Naomi Campbell pasando por cuadros políticos -el colonialismo africano supura por toda la muestra- o personales como su auto retrato o el retrato de su hija.
"Lo que más le interesa a Marlene es lo que el cuadro aporta a la imagen", explica la comisaria de la muestra Helen Sainsbury. En la mayoría de los casos, los retratos de Dumas refuerzan la imagen (en abstracto) que ya se tiene del personaje antes de contemplar la percepción de la artista. La representación de los personajes a través de los medios circula como un runrún por toda la exposición. 'La viuda' es un retrato de Pauline Lumumba, esposa del primer presidente electo de la República Democrática de Congo, asesinado en 1961. Con los pechos descubiertos y la mirada perdida por el duelo, camina entre la multitud. La exposición de Marlene Dumas en Londres proviene de Amsterdam y va camino de la Fundación Bedeley en Suiza. Esta es la primera de cuatro exposiciones que dedica Tate Modern a mujeres artistas este año 2015 rompiendo así una lanza para hacer hueco en los grandes museos al arte producido por ellas. A la Dumas la seguirán en Tate Modern Sonia Delaunay, Agnes Martin y Barbara Hepworth. La gran muestra de la Hepworth en Tate estará acompañada de otras exposiciones menores que en su conjunto sacarán a esta mujer del olvido en el que ha caído desde su muerte en 1975.
Este mes de febrero se antoja como el de las mujeres artistas -ya no es el mes de mayo, mes de María y mes de las flores-. Además de Marlene Dumas, la greco-americana Lynda Benglis inaugura el día 6 en el nuevo museo Hepworth Wakefield, en el oeste del condado de Yorkshire, su primera retrospectiva en Reino Unido. La que fue calificada como "heredera de Pollock" presentará unas 50 obras de su carrera ya convertida en puntera del feminismo en la historia del arte a pesar de que fue calificada de "objeto de extrema vulgaridad" por la revista Artforum en 1974. El poco elogioso calificativo se refería a un auto retrato desnuda con un vibrador para un anuncio. Cuarenta años después, ni la revista le disputa un lugar en el espectro del arte en el que el artista Jeff Koons ha subido el listón en materia de vibradores o consoladores masculinos o femeninos.
Por orden geográfico (británico), la artista conceptual Cornelia Parker abre exposición el 14 de febrero en Manchester. Sus piezas tragicómicas transforman objetos de uso corriente en piezas irreconocibles. El mismo día 14 inaugura la desaparecida Louise Bourgeois en el Museo de Arte Moderno de Estocolmo (Suecia) una exposición de sus obras titulada 'He ido y regresado del infierno'. De la misma Louise, la viejita parisina que murió en Nueva York en el 2010 a los 99 años de edad y activa hasta cuatro días antes de su fallecimiento, se presentará una muestra de su trabajo en el Haus der Kunst de Munich (Alemania) titulada 'Estructuras de la existencia'. Dos, mejor que una, cuando se trata de la madre araña del arte actual de mujeres.
En París, donde nació la Bourgeois, el museo Jeu de Paume, ofrece a partir del 24 de febrero la obra de Taryn Simon con cinco series de fotografías y tres vídeos. 'Los inocentes', de 2002, es una de las series que la fotógrafa realizó a condenados a muerte mientras trabajaba para 'The New York Times'. En el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago la colombiana Doris Salcedo presenta sus últimos trabajos, a menudo su respuesta a la violencia y el terrorismo, como 'Plegaria Muda', de 2008, (mesas ensambladas con musgo creciendo en sus grietas), surgida del análisis de la muerte de jóvenes en los barrios pobres de Los Ángeles y en la represión política de Colombia. La muestra viajará después al Guggenheim de Nueva York y al museo Pérez Art de Miami.
El Guggenheim de Bilbao tiene también su ración de mujeres artistas en el mapa de grandes centros internacionales con la exposición de Niki de Saint Phalle, fallecida en 2002. El conjunto de obras que se exhibirá en España muestran la dimensión política y feminista de sus escultóricas mujeres y "Nanas".

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