domingo, 26 de junio de 2016

Yoko Ono da instrucciones a Buenos Aires



John Lennon trepó a una escalera instalada en la galería londinense Índica, agarró una lupa y descubrió un minúsculo "sí" grabado en el techo. Corría el año 1966 cuando el Beatle quedó deslumbrado por el mensaje optimista de Yoko Ono, la artista con la que mantuvo uno de los romances más sonados del siglo XX. 40 años después, Ono anima a volver a subir peldaños y repetir la experiencia en el museo Malba de Buenos Aires. Pintura de techo - Pintura SÍ es una de las 80 obras que invitan a participar al visitante en Dream come true, la retrospectiva de Ono que se inaugura este jueves en la capital argentina. Finalmente la viuda de Lennon no visitará la ciudad por recomendación médica, pero grabó un videomensaje con una instrucción para los porteños: "Diviértanse y recuerden que estamos creando juntos".
La lúdica muestra, comisariada por el español Agustín Pérez Rubio y el noruego Gunnar B. Kvaran, pone en el centro las instrucciones que Ono ha lanzado al mundo desde los años 50, casi siempre ligadas al pacifismo, el feminismo y el ecologismo. "Cada planeta tiene su propia órbita. Piensa en la gente cercana a ti como planetas. A veces está bien sólo mirarlos orbitar y brillar", puede leerse en Pieza final. "Toca a los otros", ordena la artista a quienes se adentran en un cuarto resguardado de las miradas ajenas. Un lienzo roto de grandes dimensiones invita a introducir en él el brazo y estrechar la mano con el desconocido que esté al otro lado. Algunas acciones son más irrealizables, como la que pide mirar el sol "hasta que se ponga cuadrado" y "escuchar el sonido de la Tierra girando". 
“Las instrucciones son la columna central de su creatividad, en ellas cuestiona la noción de arte y la reduce a una idea. Abandona el objeto, algo que ni siquiera hizo Marcel Duchamp, lo desacraliza y le quita su caracter único". señala Kvaran. Destaca que la artista, nacida en el seno de una de las familias más ricas de Japón, tomó distancia del mercado desde sus inicios, al volver imposible la comercialización de su obra incorpórea. A su juicio, el principal aporte creativo de Ono fue el aspecto participativo de sus piezas, "que llevó al arte a un rumbo nuevo" desde la transgresora escena neoyorquina de los años 60 y 70.

En esa época Lennon describió a su mujer como "la artista desconocida más famosa del mundo: todos saben su nombre, pero nadie conoce realmente qué hace". La etiqueta se mantuvo intacta durante más de cuatro décadas, en las que pocas piezas lograron romper el pequeño círculo de los entendidos del arte contemporáneo. Una de ellas fue Cut Piece (1965), en la que se ofreció al público de un teatro japonés para que le cortara la ropa con ayuda de unas tijeras, como metáfora de un ultraje. La obra fue hasta cierto punto premonitoria, ya que poco después sería destripada sin piedad por una legión de fans que la señalaron como culpable de la división de una de las bandas más aplaudidas del planeta.
En Argentina a veces se asocia a Yoko Ono con María Kodama, la viuda de Jorge Luis Borges, ambas japonesas identificadas con el rol de villanas y capaces de despertar odios fanáticos y amores incondicionales. En el caso de Ono, su imagen quedó parcialmente redimida a partir de la exculpación de Paul McCartney en 2012, cuando aseguró que ella no rompió el grupo sino que "ya estaba fragmentándose". Las palabras del Beatle llegaron en uno de los momentos de máximo reconocimiento de la japonesa como artista: en 2009 se alzó con el León de Oro de la Bienal de Venecia 2009 y aupada como una de las pioneras de la performance.


Yoko Ono interpreta 'Cut Piece' (1964). 


"Estamos todas juntas"

El vídeo de Cut Piece cobra mucha más fuerza en el Malba por la pieza que la acompaña, Resurgiendo, en la que cientos de mujeres latinoamericanas respondieron a la convocatoria de la japonesa para contar en primera persona la violencia machista. Colgadas una al lado de la otra, las fotografías de los ojos de cada víctima acompañan testimonios desgarradores de violaciones, intentos de abuso o situaciones en las que mujeres se han sentido acosadas por hombres."Queríamos que esta pieza estuviera en Argentina por la barbaridad de los feminicidios que ocurren en el país. Era muy importante dar ese contexto político y social en defensa de los derechos humanos y de la integridad de las mujeres", destaca Pérez Rubio. "Ten coraje/Ten rabia/ Estamos todas juntas", remarca Ono junto a los impactantes textos.
Abrumados por la dureza de los testimonios recibidos a través de internet, el comisario español detalla que en el correo de respuesta incluyeron el protocolo para actuar en casos de violencia machista. El año pasado, 286 mujeres fueron asesinadas por el hecho de ser mujeres en Argentina, según los datos de la ONG Casa del Encuentro.
Junto a creaciones con mensaje pacifista, como la que llama a imaginar la paz en cualquier punto del globo terráqueo, aparecen otras en las que insta al visitante a pensar a restaurar el mundo a partir de la reparación minuciosa de objetos de porcelana rotos que se amontonan sobre varias mesas. "Es una metáfora de la destrucción del mundo y posibilita su sanación, limpieza y reparación", señala Kvaran, al recordar que Ono padeció en su juventud la devastación de su país durante la II Guerra Mundial.
Las instrucciones de Yoko Ono no quedarán encerradas en las paredes del museo, sino que asaltarán la ciudad a través de vallas publicitarias, transportes públicos y medios de comunicación bajo la misma premisa que daba en su videomensaje: "En la muestra hay arte, música y performance. Sólo se necesita de su participación".

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