miércoles, 9 de diciembre de 2015

La vida salvaje de la musa transexual de Warhol y Lou Reed



Haroldo Danhakl nació en Puerto Rico. Llegó a Nueva York a los 16 años. Fue en la ciudad de los grandes rascacielos donde se convirtió en Holly, Holly Woodlawn. En pocos años era ya una auténtica musa transexual capaz de hechizar a artistas y músicos de la talla de Andy Warhol y Lou Reed. Hoy, a sus 69 años, ha fallecido en Los Angeles a causa de un cáncer.
Hija de un soldado, se crió en Miami. Cuando se muda a Nueva York, y cambia su identidad, escoge su nuevo nombre, Holly Woodlawn, combinando el de la protagonista de ‘Breakfast at Tiffany’s’ y el del cementerio Woodlawn del Bronx.
Bailarina y modelo, aunque nunca se operara para cambiar su sexo, protagonizó los años de más efervescencia cultural de Nueva York. El propio Reed la inmortalizaría para siempre en su canción Walk on the Wild Side .
“Holly vino de Miami, Florida / Atravesó los EE UU haciendo autoestop Se depiló las cejas de camino / Se afeitó las piernas y entonces él era ella”, canta Lou Reed en un tema que se convertiría en himno y emblema de una época en la que los excesos eran una forma de revolución urbana.
Holly Woodlawn representó los años salvajes de una ciudad indomesticable: sexo, drogas y rebelión se daban la mano en una juventud que no parecía tener fin.
Paul Morrissey también se interesó por el fascinante personaje. Tanto, que le invitó a uno de sus películas, ‘Trash’, filmada en 1970.
Woodlawn no fue la estrella de un día. Después de sus colaboraciones con Morrissey y Warhol se centró, ya en los finales de los ochenta, en el cabaret. El éxito fue constante. Así lo explica en la biografía que publicó en 1991 bajo el título de ‘A Lowlife en Highheels’.
No todo han sido flores y glamour en su larga trayectoria. Sus últimos años, con la salud ya deteriorada, estuvo cerca de la indigencia. Cuando estaba a punto de ser expulsada de un hospital por no poder pagarlo, una campaña de algunos de sus antiguos fans y amigos consiguió que viviera sus últimos días con dignidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario