miércoles, 29 de julio de 2015

Jane Birkin no quiere que el famoso bolso lleve su nombre




Podría decirse que es el bolso más deseado del mundo... menos por la mujer que le puso nombre. El icónico accesorio que han lucido personajes tan dispares como Kate Moss, Victoria Beckham o Julia Roberts, y que otras celebridades como Lady Gaga o Kim Kardashian se han atrevido a customizar sin el más mínimo remordimiento, podría ver peligrar a una de sus principales señas de identidad: su nombre. Al menos, en uno de sus modelos (el de piel de cocodrilo, Birkin Crocro). “Después de enterarme de la crueldad con la que se masacran cocodrilos para producir el bolso de Hermès que lleva mi nombre, he pedido a la marca que cambie de nombre al modelo hasta que existan mejores prácticas que respondan a las normas internacionales de producción”. Con estas palabras, Jane Birkin expresaba en un comunicado difundido por PETA su deseo de que Hermès rebautice el icónico bolso.
El modelo, que cumplía tres décadas de existencia el año pasado, es el bolso más famoso del mundo con permiso del 2.55 de Chanel o el Speedy de Vuitton. Desde su creación en 1984 ha sobrevivido a todo tipo de modas y se ha convertido en pieza inseparable de multitud de celebridades. Resulta especialmente inesperado el deseo de Jane Birkin de cambiar su nombre porque fue precisamente creado en honor de la actriz y cantante británica, quien en un vuelo de París a Londres coincidió con Jean-Louis Dumas –dueño de Hermès en aquel momento–, y le confesó que nunca había sido capaz de encontrar el bolso de sus sueños. Tres años después, la firma francesa satisfacía sus deseos con un diseño que se ha convertido en símbolo de la atemporalidad y el lujo.
La sencillez del diseño (sin logos ni florituras más allá de una lengüeta y un candado) pronto despertó los deseos de cientos de mujeres que quisieron tener uno. Así, las interminables y legendarias listas de espera que rodean al diseño no tardaron en aparecer. La espera media para hacerse con un Birkin está estimada en cinco años y las cifras para hacerse con uno pueden llegar a los 50.000 euros, siendo precisamente los modelos confeccionados con piel de cocodrilo los más caros.
Por su parte Hermès, símbolo del lujo elevado al máximo exponente, ha emitido un comunicado para expresar su posición ante la petición de la cantante y actriz. “Jane Birkin ha expresado su preocupación respecto a las prácticas de sacrificio de cocodrilos. Sus comentarios no influyen de ningún modo en la amistad y la confianza que hemos compartido durante muchos años. Hermès respeta y comparte sus emociones y también estamos sorprendidos por las imágenes difundidas recientemente. Hemos puesto en marcha una investigación en la granja de Texas implicada en el video y cualquier incumplimiento de las normas será rectificada y sancionada. Hermès quiere dejar claro que esta finca no les pertenece y que las pieles de cocodrilo suministradas por ellos no se utilizan para la fabricación de bolsos Birkin. Imponemos a nuestros socios los más exigentes estándares de tratamiento ético de los cocodrilos y durante más de diez años hemos organizado visitas mensuales a nuestros proveedores. Controlamos sus prácticas para que cumplan las normas de sacrificio establecidas por expertos veterinarios, por Fish and Wildlife (una organización federal estadounidense para la protección de la naturaleza) y por las normas establecidas en la Convención de Washington de 1973, que define la protección de especies en peligro de extinción”.

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