jueves, 14 de enero de 2016

Carmena, la mujer que escucha más que habla


La nueva alcaldesa de Madrid, en sus años de juventud.



En el humilde barrio de Entrevías, en Vallecas, hay muchas madres, ya algunas de ellas abuelas, que es hablarles de Manuela Carmena (Madrid, 1944) y sacudirles la emoción. Cuando era lajuez de vigilancia penitenciaria número 1 de Madrid, allá por los 90, recibía sin dudarlo a las madres de los presos, muchos de ellos enganchados a la heroína. Charlaba con ellas. Conocía sus problemas. Las ayudaba, como cuando permitió que llamaran desde los juzgados a sus hijos en la trena porque no había otra vía de comunicación. 
En aquella época, sus compañeros de trabajo la llamaban 'La visionaria'. No se cortaba. Denunció que no había tratamiento reeducador en las cárceles, que eran guetos, que estaban masificadas. Era un referente. Abogada de formación, magistrada, y fundadora de Jueces para la Democracia, a Carmena siempre la distinguió su capacidad de escuchar los problemas de la gente. Lo hacía entonces. Y lo hace ahora. 
Amable, directa, tenaz, Carmena dice las cosas como las piensa, "pero lo que más destaca es su capacidad de escuchar", señala una de sus colaboradoras. "Las cosas que le cuenta la gente luego ella las incorpora a su discurso". Tanta es su ansia de conocer diferentes realidades que incluso tiene que aplazar o cancelar actos porque se le escurre el tiempo en la charla con vecinos. Durante la pasada campaña, a veces iba a los actos en bici, a la que es muy aficionada desde joven; otras, la mayoría, en metro. 
Su objetivo fue siempre trabajar por una sociedad más justa. Primero como abogada, durante 15 años, luego como magistrada, otros 30 y, ya jubilada, como candidata de la plataforma municipalista Ahora Madrid, que las elecciones del 24-M la convertirán finalmente en alcaldesa de la capital. Fueron a buscarla, y a ella le costó tomar la decisión. Pensaba que el relevo estaba en los jóvenes. Al final aceptó tras conocer que sería Esperanza Aguirre su rival, cuyo modo de hacer política, dice, "ha generado la corrupción", pero desde el principio marcó distancias con algunas ideas de Podemos. 
Presidenta de sección en la Audiencia Provincial, juez decana de Madrid, vocal del Consejo General del Poder Judicial... su conocimiento en leyes es muy vasto. En sus actos, prometía reforzar la coordinación con los juzgados para que los desahuciados no se queden sin casa, una gestión "familiar" de la economía municipal, pactos...
Cercana a los ideales del 15-M -se autodefine "de izquierdas" - y taimada, no ha respondido a los ataques que le ha lanzado Aguirre, que tuvo que llamarla para pedirle perdón después de decir públicamente que no era juez por oposición. La candidata del PP, que veía en ella a la rival con más proyección, sugirió presuntas irregularidades en los negocios de su marido durante la campaña electoral. "Yo no voy a hacer eso, entrar en lo personal". Ella quiso plantear una campaña desde el "optimismo". "Es que el pesimismo es reaccionario". 
Amante de la literatura y la filosofía, tiene una tienda en Malasaña, Zapatelas, en la que vende los zapatos que ella misma diseña y los juguetes para niños elaborados en las cárceles de Alcalá-Meco y Aranjuez. 
Ahora, quiere hacerle unos zapatos a medida a una ciudad descalza tras la deuda mil millonaria que dejó Ruiz-Galardón.

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